ayer este perro se ordeñó sin un sólo gemido, sin una simplre expresión de placer. mi AMO no quiere que lo haga y su voluntad es ley para este perro. pero eso fue ayer. hoy comienza una nueva etapa de castidad que durará hasta que mi AMO decida.
esta idea ya no produce ninguna extrañeza o resistencia en este perro, sencillamente es así y punto; y esa así porque tiene que ser así y no puede ser de otra forma. se acepta y ya está.
pero este perro da un paso más porque no sólo acepta, sino que disfruta de eso y cree firmemente que es la forma de recorrer el camino de la sumisión. ya no hace falta dispositivo de castidad, la sumisión está tan enraízada en esta mente de perro, que es innecesario. aún este esclavo no se ha encontrado en la situación pero siente que no puede ordeñarse aunque lo desee, si no es por orden expresa de su AMO. es es la sumisión, eso es la esclavitud.

obediencia ciega para el esclavo, poder absoluto para el Amo.