lo que no entienden "los normales" es lo liberador que puede ser estar atado a una silla, amordazado y vendado. al principio sueles luchar, sopesando las posibilidades; pero luego, cuando aceptas que no podrás liberarte, sólo queda rendirte, someterte, aceptar tu destino y tu situación. entonces comienza un proceso mental paralelo a éste, y con el mismo resultado final. lo físico y lo mental de influyen mutuamente y eso es lo que más le gusta e interesa a este esclavo.
