si ayer hablaba de la responsabilidad de un Amo para con su esclavo, no quisiera este perro dejar pasar la ocasión de referirme a la responsabilidad del esclavo para con su Amo. el Amo cuida del esclavo, a veces guiándolo como si fuera un menor de edad. el esclavo responde a eso con obediencia y sumisión, llevando adelante las tareas encomendadas y obedeciendo sin rechistas las órdenes de su Dueño. hay un elemento que a veces se nos escapa de todo esto y es el agradecimiento que debe mostrar en todo momento el esclavo hacia su Señor. El lo ha escogido, lo ha elegido y ha asumido la responabilidad de educarlo de la mejor forma posible, para desarrollar lo que es, sacar a la luz su naturaleza más profunda y convertirlo en un esclavo perfecto. por eso besamos las botas de nuestros Amos y las lamemos, como agradecimiento y señal de sumisión. sin ellos no somos nada.
