obligar a obedecer, vencer las resistencias, utilizar la fuerza y la violencia... estos son algunas de las prerrogativas de un AMO que desea educar a su perro, entrenarlo para que sea obediente y servicia, para que esté a la altura de su Dueño y obedezca en todo de manera diligente, sin cuestionar, sin preguntar, sin poner impedimentos, solo diciendo "si, mi AMO". nada más es importante aparte de esto, absolutamente nada. y ese es el regalo que el AMo puede ofrecer a su perro: llevarlo hasta lugares donde ni siquiera el mismo perro sabía que podía llegar. lamer las botas en señal de agradecimiento no es nada comparado con lo que el AMO le da a su perro, absolutamente nada, una pequeña muestra de agradecimiento en un inmenso mar de sumisión.