y como no hay dos sin tres, la culminación de la reflexión. si el Amo es el centro y sin El no eres nada, ¿qué otra cosa puedes hacer sino mostrarle absoluta sumisión y obediencia? ¿qué más puede esperarce de ti sino devoción hacia tu Amo? besar el suelo por el que pisa es lo menos que puedes hacer al que te protege, te apoya, te guía y to orienta hacia tu realización, hacia conseguir en plenitud lo que eres: un perro, un esclavo.
