un capítulo más de esta pequeña mini-serie. en este caso las palabras casi sobran. para este perro esta es la imagen de la felicidad absoluta. un Amo de cuero, con su perro a sus pies atado y amordazado.¿qué importa dónde estén? ¿qué importa quienes sean los otros? la vida del perro tiene un centro, su Amo, y hacia El se orienta su existencia, por eso se inclina mientras su Amo le toca el cuello en señal de posesión. sencillamente fantástica.
