en el mundo bdsm lo que parece humillante no lo es, o al menos no se vive como tal. la humillación es una herramienta para controlar el ego, para reducirlo, acallarlo, mitigarlo....vencerlo. muchos consieran el dog training una forma elevada de humillación, y algo de eso tiene. los perros no tienen ego, no se creen superiores sino que viven a gusto dominados por sus Amos. miran a sus Dueños desde abajo y, si están bien entrenados, sienten una obediencia y una devoción sin límites hacia ellos. por eso se convierten en referencia de muchos esclavos que van profundizando en su sumisión.
en una relación D/s la humillación no es un dato anecdótico, ni un lujo, ni una práctica excitante. es una necesidad. debe ser una presencia constante para evitar que el ego pueda coger las riendas y llevar a la rebelión, al cuestionamiento de la autoridad del Amo, a la introducción de dudas en la mente del esclavo. es cierto que la humillación, para evitar que se convierta en abuso, debe ser proporcional al grado en el que está el sumiso, pero renunciar a ella es renunciar al mismo proceso del bdsm.
