es una foto artística, sin duda, pero a este perro le plantea una cuestión interesante ¿hasta donde estarías dispuesto a llegar por tu Amo? en muchas culturas y civilizaciones donde la esclavitud era legal, los esclavos solían ser sacrificados cuando su Amo moría, para que igualmente lo sirvieran en la otra vida. de hecho había esclavos cuyo grado de sumisión había llegado a un punto en que preferían morir antes que vivir sin su Dueño. como propiedades que eran, en estas mismas civilizaciones, matar a un esclavo no se consideraba un delito. eran una propiedad y por tanto no tenían derechos. curiosamente mi Dueño también ha pensado en eso. una de las premisas de nuestro acuerdo es que nunca más sería libre, este perro no puede ser liberado bajo ningún concepto, y si mi Dueño no deseara usarme más, o no pudiera asegurar el cuidado de este perro, sería vendido o cedido a otro Amo que cumpliera las garantías que mi Dueño exige. curiosamente, sentir que esto es así me da paz y me tranquiliza mucho, porque hace que, un sentido, mi camino ha llegado a una meta. es un logro conseguido: no soy libre, ni podré serlo nunca.
