la felicidad tiene muchas vertientes, muchos matices. uno puede ser feliz de muchas maneras. ayer expresé con una imagen una de esas formas, y hoy quisiera presentar otra. la libertad está sobrevalorada, al menos un tipo de libertad, esa engañosa que nos pretenden vender en los medios de comunicación y en la política. existe la libertad de someterse a otro hombre, de entregarse a El y obedecer, esa libertad es difícil, muy difícil de ganar, no porque sea antinatural, sino porque está condicionada por la educación recibida y, cuando tenemos edad suficiente para darnos cuenta de lo que somos, tenemos que desmontar todo el edificio construído a nuestras espaldas y sin nuestro consentimiento. aceptar vivir enajulado así es un auténtico ejercicio de libertad.