mi Dueño me ha regalado un día de mi vida futura. me ordenó permanecer encerrado, con la cadena y el candado al cuello. no podia salir sin quitármela, durante todo el fin de semana. además tenía que ponerme las muñequeras y las tobilleras para que no olvide lo que soy, un esclavo. además tenía que estar todo el tiempo amordazado, con cinta aislante. tres veces al día tuve que grabar unos videos para enviárselos a mi Dueño. sólo podría quitarme la mordaza si alguien llamaba por teléfono. la puerta estuvo cerrada desde el viernes a las ocho y hoy durante todo el día. no salí, no ví a nadie en persona. estuve todo el tiempo encerrado. debo confesar que a última hora de la tarde me agobió un poco debido al calor y a llevarla todo el día. antes de acostarme mi Dueño me dio permiso para quitarla. tuve tiempo para meditar, para pensar, para tranquilizarme sobre todo. lo necesitaba muchísimo. pero no ha sido suficiente, necesito más, este perro necesita estar inmovilizado, amordazado mucho más aún. espero estarlo pronto, a los pies de mi Dueño, bajo sus botas.