botas y cuero, la combinación perfecta para este esclavo, y para su AMO. incluso sin verles las cara es posible decir claramente quien domina a quien. salta a la vista, es el lenguaje verbal, aquel en el que gritamos sin quererlo, sin darnos cuenta. estas botas han sido lamidas y obedecidas. esa es la clave del fetichismo: un objeto adquiere determinadas cualidades que van más allá del objeto en sí. la base del fetichismo es el carácter simbólico de la cultura humana. en nuestra vida cotidiana cargamos constantemente los objetos de significado, les damos una densidad simbólica que sobrepasa el mismo objeto. para un esclavo las botas de su AMO condensan su autoridad, su sumisión. lo fantástico es que no se queda ahí sino que muchos objetos pueden y se cargan de esos significados: una capucha, una mordaza, un látigo. en el fondo los Amos y sumisos, todos aquellos que participamos en el mundo bdsm tenemos una estraña y elevada capacidad de resimbolización.
