¿realmente hay algo en la vida de un esclavo que merezca ser dicho?. sólo una cosa: "si AMO". todo los demás son palabras vanas. por eso el estado natural de un esclavo no es sólo estar de rodillas, sino en silencio y con la vista baja, porque igual que no hay palabras que decir, tampoco hay mundo que ver, salvo las botas del AMO y aquello que el AMO decida que merece ser visto por el esclavo. el AMO se vuelve mediador de la realidad, intermediario entre el esclavo y todo lo demás, de forma que todo lo demás tiene que pasar por El. el esclavo vive en el mundo, pero alejado de él porque cuando le llega algo del mundo no debe mirarlo, sino volverse a su AMO y preguntar qué debe hacer, cómo debe actuar, qué tiene que decir o qué postura tomar. el esclavo no es más que un instrumento de la voluntad de su AMO.
