el único deber de un esclavo es obedecer. el diccionario define este verbo como "cumplir la voluntad de quien manda". de esta premisa se derivan todas las demás: satisfacer al Amo, darle placer, someterse a sus órdenes.... todo viene de la obediencia. el mantra que utilizo con mi AMO sigue siendo el mismo, el que encabeza este blog: "sumisión en silencio y obediencia". así debe ser y así será.
porque tanto la dominación como la sumisión son regalos que se entregan mutuamente el AMO y el esclavo. es cierto que el regalo que el AMO hace supera con creces al que el esclavo da, por eso este perro ve la dominación como un regalo y la sumisión como un deber, una obligación. el esclavo no tiene por qué servir a cualquiera, pero una vez esclavizado no puede dejar de servir. el AMO, sin embargo, puede dejar de dominar en cualquier momento. por eso el esclavo da el regalo una vez, el AMO todas y cada una de las veces. de ahí que el principal sentimiento de un esclavo, además de la sumisión, sea el de gratitud.