una nueva escena de afecto entre lederones, una Amo y un esclavo, en medio de la calle. no es una escena habitual, lo que me hace pensar que se produce en alguno de los encuentros que se producen por el mundo. ya ha tratado este perro a menudo el tema de la afectividad y la sumisión. si un Amo acaricia a su perro, ¿cómo no va a acariciar a su esclavo? a veces el esclavo necesita una caricia, una muestra de afecto. la dominación se puede ejercer mediante latigazos, pero también con caricias.... o mejor dicho, con latigazos y caricias. es la combinación perfecta.