una de las cosas que más me maravillan del cuero es su brillo. cuando le da la luz resplandece y es algo que capta la atención de este esclavo casi inmediatamente. como una polilla ante la luz o un conejo ante los faros de un coche, este perro queda deslumbrado y obnubilado por la brillantez del cuero. es su característica más visible en la distancia, ya que hay que acercarse para poder sentir el tacto o percibir el olor.
esta foto, además, tiene elementos sumisos y no puedo evitar recordar la primera vez que vi a mi AMO en persona, con sus pantalones de cuero brillantes, que inteligentemente puso delante mia al poner su pierna sobre la rodilla. en aquel momento me desarmó porque no pude dejar de mirar el cuero, y sentía que estaba al filo de un precipicio, a punto de caer. y así ocurrió.