es curioso en las cosas que a veces se fija un fetichista. en este caso no es en la ropa, ni en el hecho de estar desnudo, sino en las botas. toda la parte superior de esta foto podría dessaparecer perfectamente, que no afectaría en nada a la percepción de este esclavo. estas botas altas son un lujo. recorrerlas lamiéndolas una bendición.
el lunes pasado, hablando con mi AMO, me dijo que había botas de esclavos y botas de AMOS. tenía la posibilidad de conseguir unas botas similares a las que lleva este esclavo, pero para EL ese modelo ya está marcado, son botas de esclavos. no hay ningún signo especial o distintivo, sencillamente la costumbre, el uso. las lleva este perro y por tanto son de esclavo. lo curioso es que a este esclavo le pasa lo mismo. ver unas botas como las de mi AMO dispara la alarma y convierte casi automáticamente al que las lleva en Amo, aunque no lo sea, aunque ni siquiera le guste el bdsm. la razón es porque con nuestra vida cargamos los objetos de significados y aumentamos su carga simbólica. les damos un plus. ese es el auténtico origen del fetichismo.
