una calle cualquiera, en un país cualquiera. en medio del frio y de la noche aparece la contradicción: un leathermen cerca de una mujer que cruza abrigada la calle. es la expresión gráfica de la dualidad en la que vivimos la mayoría por exigencias del guión. en el caso de este perro es lo que he denominado no-vida frente a la vida. en la vida normal y corriente de este esclavo uno tiene que comportarse, vestirse y actuar como esa persona qu ecruza la calle, aunque en su interior se siente y desee vivir como el lederón que está apoyado en el poste. mi AMO me dijo una vez que vivía en una especie de catacumba, y que tenía que seguir así durante un tiempo, porque vivimos cosas que la mayoría no entiende ni comprende. obedezco sus órdenes y deseos, aunque no dejo de añorar tener una vida abierta y plena. EL me ha prometido que llegará, que ya la estoy viviendo, porque aunque no lo lleve físicamente, su collar está alrededor de mi cuello y está cerrado, y a veces lo siento incluso mucho más fuerte que si lo tuviera de verdad puesto.
