una de las veces en las que me he ordeñado de forma más intensa, fue delante de mi AMO, con sus calcetines en mi boca. los había llevado en sus botas todo el día. entonces, por la noche, mientras lamía sus botas, los sacó y me los metió en la boca, amordazándome con ellos. aquello me llevó a un nuevo nivel de excitación, dejé de pensar, sencillamente dejé de pensar y me dejé llevar por la situación. me perdí y ÉL me ordenó que me ordeñará. y lo hicé. aún recuerdo los espasmos de placer. fue auténticamente increíble.