la inquisición, cuando quería hacer que un testigo confesara, le mostraba los instrumentos con los que iban a torturarlo. buenos conocedores de la psicología humana, sabían que la mente iba más rápido que el cuerpo y el dolor que sufrirían se antepuso al dolor que efectivamente podrían sentir. en una sesión bdsm pasa algo parecido. la preparación y la vivencia anticipada adelantan el sufrimiento. en la foto el Amo muestra el dildo inflable que va a usar con el esclavo que espera indefenso, sufriendo ya aunque no le han hecho nada aún. colgado del sling, amordazado, indefenso, sólo puede esperar a que empiece a sufrir de verdad.
