ayer cumplí mi segundo día de encierro. mi AMO desea que escriba una especie de informe de cómo fue. antes de empezar me puse el collar de esclavo. es de cuero, muy ancho, lo que hace que tenga que mantener la cabeza bien erguida. luego me puse las botas y, finalmente, me amordacé con una mordaza de bola. puse agua en una garra y cogí un vaso. me metí en el cuarto, cerré la puerta y bajé las ventanas.
me puse a trabajar en el ordenador cosas que aún tengo pendientes, y también trabajé en este blog, preparando entradas, sobre todo de fotos que tenía pendientes desde hace tiempo. muy pronto mi AMO se conectó al skype y comprobó por cam que cumplía sus órdenes. me hice las cinco fotos que quiere que me haga todos los días de encierro y se las hice llegar.
entonces me quedé sólo, aunque tenía la mente ocupada en cosas. me sentí más incómodo que ayer, sobre todo porque a media mañana me ordeñé porque tocaba, y justo cuando lo hice, la líbido se me bajó y empezó la mente a darme vueltas haciéndome preguntas ¿realmente deseo vivir así? ¿podría vivir así? me surgió cierta inquietud, tuve deseos de salir durante unos segundos, pero me contuve. esperé e intenté relajarme, aunque estoy notando que esta cuestión me provoca ansiedad. intuyo que estoy adaptándome del estrés del trabajo a la inactividad del encierro. vivir limitado la mayor parte del tiempo a cuatro paredes es mi prueba en estos momentos, no poder salir, estar esperando a mi AMO. ¿puedo hacerlo? las ideas y los sueños se hacen realidad y eso es peligroso; porque puedes descubrir que aquello que siempre has deseado resulta que es algo que no puedes soportar. entiendo perfectamente eso de "ten cuidado con lo que deseas, no se te haga realidad".
a medida que pasaba la mañana me iba sintiendo más tranquilo, pero aún con la presión de lo que estaba viviendo, ¿un anticipo de mi futuro? además mi AMO me dijo que casa día iría imponiéndome cosas nuevas, normas diferentes.
me he dado cuenta de que los post del blog son positivos, hasta cierto punto exultantes, pero la realidad se impone. ahora esto empieza a concretarse, a hacerse realidad y esto implica tomar conciencia de ciertas cosas y empezar a vivirlas.
hoy, por ejemplo, he fallado. me quité la mordaza de bola para beber agua en un momento dado y me dí cuenta de que me dolían los dientes. sin ser consciente de ello había estado mordiendo la mordaza toda la mañana. entonces bebí agua y volví a amordazarme, esta vez con cinta americana. una hora más tarde, cuando mi AMO se conectó de nuevo y me vio, me pidió explicaciones. le conté y se sintió defraudado. las órdenes eran muy concretas: no debía cambiar la mordaza, debí pedirle permiso. me dijo textualmente "hoy has fallado, tu encierro ha terminado": aquello fue una bofetada sin mano. sentí un puñetazo en el estómago. había fracasado. me sentí frustrado, impotente. no pensaba que mereciera tal castigo, pero lo que yo pensaba no importa nada. al menos EL terminó la conversación con una frase que me llenó de esperanza: "No te preocupes, a partir de ahora yo me encargaré de tí".