le habían metido un trapo en la boca y lo habían cerrado con cinta americana. luego unos tapones de goma en los oídos. encima habían puesto una capucha de latex con agujeros en los ojos y la nariz. y encima de ésta, una capucha de cuero, sólo con orificios para respirar. cuando ajustaron fuertemente las correas se sintió lejos de todas partes.