no se ve nada, pero la foto lo dice todo. la mano del Amo sujeta al esclavo por el único sitio que puede sujetarlo, por su collar, símbolo de su pertenencia, de su sumisión. me he planteado alguna vez de dónde viene esto del collar y no puedo evitar pensar en los perros y otros animales domésticos. el collar sirve para que no se escapen, pero también para indicar que no son animales salvajes, que tienen dueño, que viven en casa de su Amo, que pertenenecen a El. en el caso de los animales, a veces llevan su nombre, el nombre que les ha puesto su Señor. igual que en este caso, cuando un animal se porta mal, se le tira del collar para llevarlo a su sitio, para que haga aquello que se le ha ordenado. atado como está, sólo le queda obedecer.

no quiero ver. y no porque desee quedarme ciego, sino porque la realidad que veo es errónea, equivocada, confusa, incierta, deformada, desequilibrada, falsa.... en occidente damos un valor excesivo a la vista como sentido principal, y por eso no quiero ver. al menos no quiero ver como hasta ahora, deseo ver con la vista de mi AMO, con sus ojos, con su mirada. deseo que sea EL quien indique a dónde mirar, cómo hacer, qué debo ver y qué no. si a esto añadimos un collar de metal y una camisa de fuerza de cuero, tenemos la situación perfecta: sin posibilidad de moverse, ni de actuar, sintiendo que eres una propiedad. pero sobre todo, sobre todo, mirando con los ojos de tu AMO.