esta es una escena que he vivido, así que me produce un deja vu. cuando estuve sirviendo a mi AMO la última vez me sujeté a su bota en más de una ocasión. fue algo instintivo, como si temiera caer o no quisiera irme. fue la expresión de la sensación y el sentimiento de que pertenecía a aquel lugar, de que allí estaba en mi sitio en el mundo, de que no quería estar en otra parte y de que esa bota era mi asidero a la esperanza, a una nueva vida... en definitiva a la salvación. así lo sigo sintiendo, y viviendo. no siempre puedo estar así, pero sí puedo volver a ese recuerdo y recuperarlo para dar un poco de oxígeno a mi vida.
