
ya he hablado otras veces de la capucha como elemento despersonalizador, como creador de anonimato, como forma de objetivación del sumiso, de convertirlo en un objeto, sin personalidad, sin rostro, sin identidad. aquí volvemos a este tema con un esclavo a los pies de su AMO. ¿quién es? no importa. porque en un esclavo ese dato es irrelevante. lo importante, la pregunta adecuada es ¿qué es? y si cumple fielmente su misión, si es sincero y honesto con su cometido, si realiza su labor. la cara no es importante, su nombre tampoco. lo único que importa es si obedece a su AMO: