hoy me han hablado de una planta, más bien de una droga, la burundanga, que se extrae de un árbol sudamericano y que limita los efectos de la voluntad. investigando un poco he descubierto que se trata de la acopolamina, una droga que, efectivamente, ingerida o inhalada, tiene los efectos de limitar la voluntad del sujeto intoxicado, volviéndolo completamente sumiso y dependiente de los demás. como efecto secundario el individuo no recuerda nada de lo que le ha pasado durante el tiempo que ha estado drogado. debo añadir que es peligrosa y que puede ser muy perjudicial para la salud.
aún así ha despertado mi curiosidad, y por qué no decirlo, mi morbo. conseguir por medios artificiales lo que cuesta tanto conseguir por medios naturales es una gran tentación. en cualquier caso es algo momentáneo, cuando pasan sus efectos no se recuerda nada, por lo que su utilidad es escasa como instrumento pedagógico del bdsm, y no se puede estar permanentemente drogado, pero nadie que lea este blog puede negar las potencialidades que tiene como instrumento coyuntural para reducir la voluntad de alguien y dejarlo a tu merced.