hoy me han pasado dos cosas relacionadas con mi esclavitud. la primera es que, volviendo del trabajo, de pronto, la boca se me llenó con el sabor del cuero y de las botas. algo en mi cerebro activo una neurona que tenía almacenada esa información. era ese sabor penetrante que tiene el cuero, junto con algo rasposo que suelen tener las botas cuando han sido usadas. inevitablemente mi mente fue hacia mi AMO y allí me estuve un buen rato, hasta que llegué a casa, teniéndolo presente.
a media tarde se hizo más presente aún en una conversación por internet. realmente fue una sesión de tortura porque nada más comenzar a hablar con EL me empalmé. El lo sabía y durante al menos media hora, estuvo hablando conmigo en un tono que, no sólo no ayudaba a bajar la erección, sino que la aumentaba. El tormento fue más refinado porque ambos sabíamos que aquello no iba a terminar bien, no podría correrme. Tendría que esperar a que se bajase y continuar con el calentón hasta que EL decidiese algo. EL disfrutó con eso, lo sé aunque no me lo dijo. Y yo disfruté con su placer, aunque nada más terminar tuve que ir a darme una ducha de agua fría.