una nueva imagen, un nuevo comentario que vuelve a llegarme profundo. la encontré en internet por casualidad y no pude evitar quedarme un rato mirando. me parece una foto buenísima, espectacular, muy significativa. me revuelve por dentro. quisiera ser ese esclavo… estoy en camino de serlo, pero me gustaría estar siempre así, a los pies de mi Amo, con la cabeza gacha, mirando sus botas, respirando el olor del cuero y siempre disponible para obedecer sus órdenes. no deseo más, no aspiro a más, sólo a eso. el látigo en la mano indica autoridad, no consentir ni una desobediencia, ni una falta. todo será castigado, para hacer al esclavo mejor esclavo, mejor servidor. cualquier cosa para sacar lo mejor de él. sé que eso es lo que mi AMO desea de mi y espero poder dárselo con esfuerzo y trabajo, con sumisión y obediencia. no siempre puedo estar así, pero mi espíritu sí que lo está: arrodillado y con la cabeza hacia el suelo. me gusta especialmente el gesto de la mano del esclavo, sujeto a la bota del amo, asida a ella como temiendo caerse si se suelta. lo entiendo. después de haber sido durante unos meses un perro callejero, perder a mi AMO sería como caer en un abismo, en un sin sentido. sólo puedo sujetarme a su botas esperando no caer en la oscuridad.
