una buenas botas brillante. todos saben mi predilección por ellas, cómo me gustan y cómo son capaces de concretar la sumisión. toda buena sesión debe comenzar con una buena lamida a la botas del amo, no sólo porque sea excitante sino porque psciológicamente predispone a lo que vendrá más adelante. es una buena preparación para ponerte en situación. el amo impone su autoridad y el esclavo ofrece su sumisión. muchas veces he comentado la cautividad que las botas producen en mi. me pasa igual con el cuero, pero es muy difícil verlo por la calle, sin embargo las botas son más frecuentes y más de una vez he estado a punto de meterme en algún problema porque soy incapaz de apartar la vista. es como si me hipnotizaran y me dejaran clavado en el sitio. menos mal que estas las encontré en internet porque si las viera por la calle posiblemente comenzaría a temblar y me fallarían las piernas.