hay períodos en la vida en los que cada cual debe pasar su propio desierto. es un requisito inevitable si quieres encontrarte y evitar que la sociedad y los demás te traguen. en el caso de los aspirantes a ser perros-esclavos como yo, la metáfora más clara es la de acurrucarse en un rincón y lamerse las heridas. eso es lo que he hecho últimamente. dos cosas han ayudado, primero el trabajo que, aunque ha aumentado en cantidad, ha traído en las últimas semanas cosas muy agradables que no tienen relación con este blog pero me han animado un poco. la segunda cosa que me ha ayudado son los comentarios de los lectores del blog. por inesperados y por cercanos, han sido una sorpresa. para que después digan que esto del bdsm es darse tortas y ya está. me sentí arropado y ayudado. por todo eso gracias. pero ya ha llegado el momento de levantarse y seguir adelante. espero que este blog ayude. mi intención es dedicarle más tiempo del dedicado hasta ahora. cuando me convertí en un perro callejero muchos me animaron a seguir con él y alguno incluso lo alabó más de lo que hubiera esperado. también por ello, gracias. va siendo hora de empezar de nuevo, de levantarse arrodillándose de nuevo delante de un AMO (paradojas del bdsm). no deseo ser más un perro callejero ni andar sin correa y sin cadena. es hora de empezar.