hace algún tiempo que no escribo en el blog. las últimas anotaciones estaban programadas hace tiempo y fueron publicadas automáticamente. durante este tiempo he estado inmerso en una crisis personal por diferentes circunstancias. nunca hasta este momento se me había planteado el problema que otras personas que llevan diferentes blogs se habían planteado: ¿hasta donde mostrar la intimidad de uno? cuando comencé esta experiencia la viví como una forma de catarsis, de expresar mis frustraciones al ser un esclavo sin amo, de desahogarme. pronto sin embargo apareció mi amo y se convirtió en una manifestación de mi devoción por El. en las últimas semanas algunas cosas han cambiado. en estos momentos esa crisis por la que he pasado ha significado el fin de la relación de Dominación/sumisión que mantenía. ahora soy un perro callejero, un perro sin amo. no voy a entrar en detalles porque eso pertenece a la intimidad de mi amo y mia. si, algunos perros tenemos intimidad, que es cuando nos vamos hacia un rincón y comenzamos a lamernos las heridas en un intento de que curen. quería ser sincero con la idea original de este diario: mostrar como vivo mi ser de esclavo y de sumiso. y esto forma parte de la vida de un esclavo. esconderlo sería flasear las realidad y lo que quiero es afrontarla. pretendo continuar con el diario, me temo que lo voy a necesitar ahora más que nunca. no renucio a vivir una relación de sumisión porque sencillamente no puedo hacerlo, una vez comenzado este camino no se puede abandonar; bueno, realmente sí se puede, pero no a condición de amputar una parte muy importante de mi que no quiero eliminar. les invito a todos a seguir visitando el blog y a participar más activamente en él, al menos así nos encontraremos cibernéticamente.