6. renuncia a la privacidad. un esclavo no es una persona. esto no es para pusilánimes y utilizar la dignidad humana como excusa para no reconocer el camino de la sumisión es de cobardes. que un esclavo no sea una persona no significa que no sea valioso y que deba ser cuidado, al contrario. un esclavo es sin duda la propiedad más valiosa que alguien, que sí es persona, pueda tener. como carece de rango ontológico de persona, el esclavo no tiene determinados derechos inherentes a ese rango, entre ellos el de la intimidad. un esclavo ha de ser transparente para su AMO y todo debe estar disponible para EL. cartas, fotos, escritos, diarios pueden y deben ser leídos y controlados por el AMO para que El sepa llevar al esclavo por el camino de la sumisión. igualmente el esclavo debe presentar, en lugar y forma conveniente al AMo y sin orgullo, sus virtudes, sus defectos, sus complejos y sus capacidades. se trata de desnudarse y de quitarse la piel, ya unque no deja de ser una metáfora, a veces hacerlo duele tanto como si te desoyaran realmente.