no soy su novio, ni su amante. no porque no pueda serlo, sino porque no expresan estas palabras la adecuada relación que mantengo con Usted. yo soy su esclavo. soy una propiedad que le pertenece y eso, hasta cierto punto, es incompatible con ser su novio, su amante, o su pareja. esto no significa en absoluto que disminuya mi veneración, devoción o amor por Usted, al contrario. creo que a veces convertir una relación D/s en una relación de pareja la vicia demasiado. Usted me recuerda a menudo que esto no es un juego, y no lo es, y por eso me lo tomo en serio y llamo a casa cosa por su nombre, AMO. soy su esclavo, y eso abre una serie de puertas que estarían cerradas si fuera su novio, su amante o su pareja.