realmente no quería hacer un blog sólo para poner fotos. sé que una imagen vale más que mil palabras pero aún así quería darle contenido, que los bloggeros se pararan a leer y, sobre todo, darle salida a mi mundo interior, que de tanto interior, se puede corromper. sin embargo hay situaciones e imágenes donde es mejor callar, como estas que presento hoy. las encontré casualmente por internet y no sé si son de una campaña, una película o sencillamente una pareja que se dedica a hacer fotos morbosas... hipermorbosas.... supermorbosas.

el hecho es que yo me identifico con todas y cada una de ellas. no suena muy original pero cada vez descubro que hay menos cosas nuevas bajo el sol... ¿o es que sencillamente estoy prefiriendo la oscuridad últimamente? siempre que veo estás imágenes no puedo dejar de preguntarme cómo nos verán desde fuera. ¿qué pensará un burgués bienpensante de un tío rapado, atado a una cruz de esta forma y vestido de cuero? ¿qué sentirá viendo a un tío a cuatro patas, siendo el perro de su Amo y arrastrándose por el suelo a sus pies? me encantaría saberlo.... o tal vez no, porque realmente me importa una mierda.
lo que realmente me importa es lo que piense mi AMO, lo que quiera de mi, lo que desee de su perro. eso es lo único importante. ni siquera el morbo importa porque no es más que la expresión externa de algo interior. el cuero mola, pero solo para y por quien sabe llevarlo. ponértelo porque es "chic" (qué asco de palabra) te vuelve ridículo. la actitud es lo que importa y eso no se improvisa. pero por actitud no me refiero a esos amos novatos que creen que por ser prepotentes ya tienen el cielo dominante ganado.

cuando hablo de actitud siempre, siempre, siempre, me acuerdo de mi AMO. nunca levanta la voz, no es violento, ni agresivo, ni prepotente... pero cuando entra en una habitación todo el mundo agacha la cabeza. desde el primer día que lo conocí produce el mismo efecto en mi: nada más verlo aparecer mi vista cae hacia el suelo, mis hombros se encogen ligeramente y mi voz se apaga. cuando hablo me siento incapaz de tratarlo de tú, solo de Usted, incluso inconscientemente. eso es actitud: ser capaz de que no pueda mirarle a la cara, de que una palabra suya baste para hacerme temblar de miedo o de placer. si, definitivamente hay cosas que ni con imágenes ni con palabras.