lamer botas es una de las acciones que más rápidamente me hacen entrar en un estado se sumisión. son el calzado ideal, único diría yo, para el cuero. no hay nada más desastroso que un leatherman sin botas. un Amo debe tener sus botas brillantes, muy brillantes, y un esclavo es la persona ideal para limpiarlas y dejarlas de esa forma. cuando me arrodillo delante de un Amo lo primero que hago es basarle y lamerle las botas. así indico mi sumisión y disponibilidad, mi aceptación de que ese es mi sitio, a sus pies.